Fecha: 30 de agosto de 2023.
Aínsa.
Celtas, romanos, musulmanes, cristianos… una historia de diversidad y riqueza que convierte la visita a la Villa de Aínsa en un asombroso viaje en el tiempo, lleno de color y sembrado de maravillosas sorpresas.
Villa declarada Conjunto Histórico-Artístico en 1965,
Sus viejas calles, su castillo (S. XI – XVII), la muralla y sus puertas, la plaza Mayor, la iglesia de Santa Maria (S. XII), declarada Monumento Nacional, o las fachadas de casa Arnal (siglo XVI) y casa Bielsa ( siglo XVI-XVII), son un resumen pétreo de la idiosincrasia de una villa con fuerte personalidad y con un patrimonio cultural fascinante.
Dejamos el coche en el parking de pago ( 2,5€) que hay justo en la entrada de la muralla del Castillo.
Entramos por la muralla.
Encontramos el Monumento a los Fueros del Sobrarbe que se constituyeron el 28 de diciembre de 1287.
Se puede subir libremente a la muralla y ver Aínsa desde arriba. Una vez dentro, nos encontramos con el Ecomuseo de la Fauna y el Centro de Interpretación espacio del Geoparque.
Seguimos avanzando hasta llegar a la Plaza Mayor.
Parece datar de los siglos XII y XIII, los de mayor auge de la villa, esto explica las enormes dimensiones de la misma que junto con la perfecta conservación de los edificios originales, la convierten en una de las más hermosas plazas medievales de España.
De planta trapezoidal más estrecha en la parte oriental que la occidental, todavía conserva restos de la primera muralla, el Portal alto que da a la calle Mayor (Gonzalo I) y el actual edificio del Ayuntamiento.
Todavía están en pie 5 de las 7 puertas de entrada a la antigua muralla. Portal de Abajo, Portal de Afuera, Portal Alto (junto al ayuntamiento), Portal de Tierra Glera y Portal del Callizo.
Portal del Callizo
Portal de Abajo
A la izquierda de la plaza mayor se ve la Iglesia de Santa María.
Su construcción data de finales del siglo XI y mitades del siglo XII, está puesta bajo la advocación de Santa María y es uno de los templos más sobresalientes de todo el Sobrarbe. Claro ejemplo del románico del Alto Aragón, destaca por su sobriedad decorativa. Fue consagrada en el año 1181.
Bajamos a la cripta. Fue destruida en la Guerra civil y reconstruida en los años 70. Algunos de sus capiteles son los originales.
A su extremo meridional está El Arco del Hospital, de arco rebajado y sobre su bóveda cruza un pasadizo que ponía en comunicación la Iglesia con el antiguo hospital de peregrinos.
Unos metros más adelante encontramos por casualidad el Mirador calle de las Morismas.
Dando un paseo por sus calles, vimos la Casa Bielsa.
Los Bielsa eran originarios de la localidad de Bielsa, con ramas en Barbastro y en Ainsa; y en la villa de Serveto hacia 1606. El título de caballeros les fue concedido por el rey Felipe IV.



















































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